viernes, 29 de noviembre de 2013

EL AVANCE DE LAS TROPAS FRANQUISTAS A TRAVES DEL VALLE DEL GUADALHORCE.

         A petición de algunos seguidores, se reproduce a continuación lo expuesto en la conferencia del día 28 de noviembre en el Teatro de Cártama.
         Personalmente prefiero este medio, en primer lugar porque no soy buen orador; y en segundo lugar porque el medio escrito ofrece la oportunidad tanto de exponer una mayor cantidad de datos, como de que el lector dedique más tiempo a un capítulo o no lo pierda con los que no le interesen.
        Igualmente sigo a disposición de los amantes de la historia de Cártama.


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         La historia se divide en Épocas, periodos ó ciclos, que marcan la evolución del hombre; y el paso a una nueva etapa será consecuencia de cómo haya trascurrido la anterior.
         La transición de un periodo a otro puede ser de forma pacífica, violenta, deseada ó imperceptible para los que les toque vivirla.
         Hoy veremos como trascurrió el paso de la republica a la dictadura en Málaga, centrándonos en el valle del Guadalhorce, y como consecuencia de ello, en Cártama.


         Desde el primer momento del alzamiento militar se considero Málaga como una importante posesión para los sublevados, sin embargo no quiso la ciudad unirse al levantamiento, por lo que se convirtió en uno de los objetivos primordiales. Y para conseguir este objetivo se barajaron varios planes de ataque; desde Granada vía Alhama, desde Motril, desde Marbella o desde Antequera.
         Tras la caída de esta última ciudad en manos franquistas, los mandos militares de la Málaga republicana se ven obligados a establecer un frente muy concreto de defensa de la ciudad, bien definido y reforzado.
 
Fila de malagueños voluntarios para ingresar en las milicias. Agosto de 1936. (foto de Hugh Tomas)
         El contingente militar asentado en este lugar se compuso de batallones de milicias formados en la ciudad por voluntarios, la mayoría de ellos llegados desde las poblaciones ocupadas. Una forma de darles una utilidad y que dejasen de ser una carga para la ciudad.
 
Primera línea defensiva.
         Este frente noroccidental de Málaga, tomó como eje la población de Valle de Abdalajís; fue quizás el más conocido y defendido de nuestra provincia, y en numerosas ocasiones fue tomado como ejemplo y referencia de las actuaciones de los valerosos defensores malagueños.

         Aprovechando la orografía del terreno, quedó establecido por las sierras de:
 El Chorro,
 La Huma,
 Abdalajís,
 Chimeneas, y
 El Torcal.

         De estos grupos, nos consta que:
         El Batallón “México” defendió la zona comprendida entre Ardales y Valle de Abdalajís.
         El Batallón “Pablo Iglesias” defendió buena parte del frente de Valle de Abdalajís, relavando en El Chorro al “México”.
         El Batallón “Largo Caballero” defendió Valle de Abdalajís, zona comprendida entre sierra de Abdalajís y Sierra del Castillo, llegando sus puestos avanzados hasta Gogantes.
         Otros Batallones, como “Ascaso”, “Metralla”, “Avance”, “Noy Sucre”, la Columna “CEFA”, Columna de “Arcas” ó la Columna de “Raya”, actuaron en esta zona también, aunque de forma itinerante y sin ubicación fija.
 
El Médico voluntario y algunos milicianos posan junto a la ambulancia donada por el Socorro Rojo Internacional.
         En los pueblos que actuaban de cabeza de frente se instalaron Hospitales Militares, concretamente en Valle de Abdalajís se acondicionó como Hospital de la Sangre el Cuartel de la Guardia Civil, al que el Socorro Rojo Internacional donó una ambulancia y el propio Médico de la localidad se agregó como voluntario, renunciado a su plaza en el pueblo.

 
Segunda línea defensiva de la ciudad.
         En octubre de 1936 se decidió establecer una segunda línea de frente para la defensa de Málaga, que pasaba por Fuengirola, Coín, Cártama, Pizarra, Almogía, Casabermeja, Colmenar, Comares, Benamargosa, Iznate.

Parte de de la segunda línea defensiva, a su paso por Cártama, aun en buen estado. 
Trabajos de fortificación en los frentes, dirigidos por el comisario político. 

         En enero de 1937 aun estaba en construcción, pero los recursos para continuar estos trabajos se hallaban agotados, ya que las necesidades de la ciudad se multiplicaban; y ante la necesidad de continuar con ellos se crean con carácter obligatorio, unos sellos “Pro-Refugios y Fortificaciones” que el consumidor está obligado a adquirir en todos los comercios de la ciudad, a criterio de un sello de cinco céntimos por cada peseta consumida, que entran en vigor a partir del primero de febrero.

 
Dos ejemplares de prensa republicana editada desde los frentes. 
         Algunas de estas columnas de milicias, desde los frentes hacían labor de propaganda, editando sus propios periódicos, por los que difundían tanto su ideología como actuaciones recientes.
         Nos costa que la Columna Cefa editaba “Cefa, quincenario anarquista, órgano de la columna”; y el batallón México editaba el diario “Alba Roja” desde “El Chorro”, con similar temática. El Pablo Iglesias editaba el semanario “El soldado rojo”; y la Columna “Pedro López” el quincenal “El Miliciano”; que comenzaron a publicarse a primeros de diciembre.

Pulsera de plata comprada a los milicianos en noviembre de 1936.
         En cerca de cuatro mil hombres se podrían cifrar los efectivos militares que aquí estuvieron. Se dedicaban á hacer incursiones, en los que saqueaban los cortijos y hostigaban al enemigo, circunstancias que dieron lugar a infinidad de anécdotas, entre las que me gustaría destacar la que me contó una señora de 85, vecina de un cortijo en pleno frente, que por aquel tiempo estaba juntando el ajuar para casarse, y compró algunas de las cosas que los milicianos traían de estas expediciones. Una de ellas, esta pulsera de plata con pequeños cristales engarzados.

Emblemas distintivos de la "Compañía de asalto y golpes de mano", también llamada "Quinta Bandera Regional".
         Algunas de estas acciones eran repelidas por un grupo de voluntarios creado en Antequera, llamado “compañía de asalto y golpes de mano” ó “Falange de choque” de la 22 División de Falange, que se distinguían del resto de cuerpos por una boina negra. Se creó el 11 de noviembre de 1936, con el nombre de Quinta Bandera regional, compuesta por personal procedente de las Milicias Locales de FET de Antequera y del disuelto Batallón de voluntarios de dicha plaza, al mando del Capitán de Complemento D. Juan Moreno Fernández, hasta que el 5 de febrero de 1937 se integra en las fuerzas que avanzarán sobre Málaga. Este cuerpo armado tuvo una corta existencia, ya que quedó integrado en la recién creada Bandera de Málaga, tras la toma de la ciudad y reorganización de las fuerzas, por lo que este emblema es realmente difícil de encontrar.
         El que aquí se puede ver perteneció a un cartameño que se presentó como voluntario para ingresar en este cuerpo.

         Todas estas incursiones, ofensivas y contraofensivas, no tuvieron más repercusión que la propaganda mediática en la prensa republicana y en el extranjero, tal y como se desprende de los comunicados entre el Estado Mayor y Queipo de Llano, cuando ya en noviembre de 1936, Franco establece la ciudad de Málaga como principal objetivo en el frente andaluz, y Queipo contesta el 21 de aquel mes, que “el enemigo da pocas señales de vida, por lo que resultaría conveniente ir ocupando puntos que serían luego bases futuras de operaciones”.
         En diciembre llegaron los voluntarios italianos y el General Mario Roatta, solicitó participar en esta operación en cuanto supo de su existencia.

         Tras un intenso mes de enero de 1937, en el que los sublevados ocupan los pueblos de Igualeja, Estepona, Jubrique, Marbella, Genalguacil y Pujerra; llega el mes de febrero con ambiente de optimismo entre las filas de estos, y en este ambiente se ultiman los detalles de la toma de Málaga. El puesto de mando del general Queipo se establece en Antequera, y desde aquí se organizan las columnas que avanzaran desde los distintos frentes que envuelven la ciudad.


         A finales de enero, el Comisario de Guerra del sector de Málaga, don Cayetano Bolívar, había viajado a Valencia para solicitar personalmente unos imprescindibles refuerzos para la defensa de la ciudad, al presidente del gobierno, don Francisco Largo Caballero; el cual, movido por sus consejeros y circunstancias de aquellos momentos, le espetaría la frase que pesará en la historia como la condena de miles de malagueños: “ni un fusil ni una peseta más para Málaga”. Lógicamente se evitó que esto último trascendiese a la población, pero supuso un cambio de actitud entre los dirigentes que inclinaron sus esfuerzos a la evacuación de la ciudad, mientras en los frentes, los milicianos, luchaban esperanzados en que los refuerzos estaban a punto de llegar.
         El día 4 de febrero la prensa daba la noticia de la creación de la “Junta de evacuación de niños”; en el mismo local del Comité de Enlace del Frente Popular, calle Cister 17.
         Irónicamente, en esta misma página, este día se dice a la población que el Diputado don Federico Alva Varela se había entrevistado el día anterior con el General Martínez Cabrera, quien le comunicó que “se han enviado y se seguirán enviando a la capital malagueña cuantos medios sean precisos”.


         Y una vez puestos en contexto, nos introducimos en el día a día de la operación.

         Febrero, 1937. 

         Arranca el mes con leves movimientos de tanteo en las tres ramas del ejército.

         Como resultado de las incursiones aéreas repelidas por los cazas republicanos, se recogieron piezas de un avión alemán en Alhaurin el Grande. Con esta fecha también se hace pública la prohibición de poseer aparatos de radio, si no es con una autorización expresa del Gobernador Civil.

         2 de febrero de 1937.
         Se registra actividad militar en casi todos los frentes.

         3 de febrero de 1937.
Plano de las operaciones confeccionado por el Coronel de Artillería Martínez Bande en 1969, i publicado por el Servicio Histórico Militar. 
         Las fuerzas que se encuentran en Antequera preparadas para el avance, son:
-          un Batallón del Regimiento Granada 6,
-          un Batallón del Regimiento Castilla 3,
-          tres centurias de la Falange de Cádiz,
-          un escuadrón pie a tierra,
-          una batería 10,5,
-          una sección mixta ambulancia,
-          una columna de municiones.

         La intención era que esta columna avanzase por la carretera del Valle ocupando posiciones estratégicas, para encontrarse en El Chorro con la columna 3, que al mismo tiempo había rodeado las sierras de Abdalajís y La Huma por Gobantes; protegidos en su flanco izquierdo con la columna 5, del refuerzo que pudiesen recibir las fuerzas republicanas desde Málaga.

Sellos santificativos de uno de los Batallones de este frente. 

         En el parte oficial facilitado por la Comandancia Militar de Málaga; se reconoce desde la mañana un avance por el sector de Álora de fuerzas fascistas, con un enfrentamiento armado. Similares circunstancias se dan en Ojén y Monda.

         8:30 de la mañana; una escuadrilla de reconocimiento de la aviación republicana, compuesta de cinco aparatos sale de Málaga para adentrarse en terreno enemigo.
         Sobre las 9:00h de mañana, bombardean la estación de Bobadilla, arrojando ocho bombas sobre la línea férrea, quedando esta inutilizada.

         Con la llegada de la noche se ultiman los refuerzos de las columnas. Desde Antequera se trasladan a Archidona veinte camiones de soldados y dos secciones de caballería. Y para el refuerzo de Peñarrubia, quince camiones con tropa.

         4 de febrero de 1937.
          Continúa por el frente de Álora el enfrentamiento con las avanzadas franquistas.
Un descanso de la columna que avanza por la serranía de Ronda. Observese la variedad de uniformes identificativos de los distintos cuerpos.  
         Las últimas fuerzas toman posiciones, la Columna de la izquierda ocupa el puerto de Zafarraya por la fuerza de las armas. La Columna del Centro ocupa el puerto de Alazores, tras vencer la resistencia que la defendía. La Columna de Peñarrubia se limita a hacer una exhibición de fuerza, sin mayores consecuencias; y la de Ronda y Algeciras adelantan sus posiciones unos 3 kilómetros.

         Queipo de Llano recibe a Franco en Antequera, quien también imparte órdenes. Las tropas italianas también estaban en la ciudad.

         5 de febrero de 1937.
         Se inicia el avance desde Antequera, de la columna 4, compuesta de:
-          2 Compañías de Infantería de ejército regular,
-          1 Cía. de artillería,
-          1 Cía. de guardias civiles,
-          1 Tabor de regulares.
-          3 baterías de Artillería.
-          1 Cía. de zapadores.
-          700 falangistas,
-          Y apoyo de aviación con aparatos de caza.

 
Otro momento del avance. (fotografía del Archivo Gerald Brenan)
         6:30h de la madrugada.
         Comienzan a disparar los cañones de la legión extranjera italiana desde los alrededores de Zafarraya, lo que se interpreta como señal de avance de todas las columnas sobre Málaga.
         En cuanto los efectivos militares comenzaron a salir, desde las posiciones republicanas se hacía fuego sobre ellos. Las primeras en salir fueron las tanquetas ligeras italianas, que avanzaban a buen ritmo ascendiendo por la carretera en dirección al Valle, ignorando totalmente los disparos enemigos. A continuación salió la infantería al mando del Comandante Erquicia, que por este mismo fuego enemigo avanzaba muy lentamente y sufrió algunas bajas en esta subida.
         02:00h de la tarde.
         Pudo el General Rivolta romper el frente por el puerto de la Boca del Asno, por donde los carros italianos abrieron una brecha y llegaron hasta Villanueva de la Concepción. Las tanquetas atacaron las posiciones enemigas desde la retaguardia y pusieron en fuga las trincheras desde las que se impedía la salida del grueso de la tropa.

Comandante don Alfredo Erquicia. 
         Salen de Antequera los falangistas al mando de Don José de Mora-Figueroa, para encontrarse con la columna del Comandante Erquicia, que se encontraba más adelantado. El primer contacto con el enemigo fue en el kilómetro 8, “Orejas de la Mula”, desde donde recibieron fuego de mortero. Desde esta inmejorable posición, las milicias republicanas, además, observaban el enemigo y emiten informes a Málaga.

Fuego de mortero que detuvo el avance.


         Superado este primer contacto, la Columna que manda el Comandante Erquicia, avanza hacia Álora, y sobre el Km. 12 de la carretera encontró otra gran resistencia por su flanco izquierdo, donde existían abundantes fortificaciones republicanas, amparadas en la Sierra de Chimenea y del Castillo. 

         En este punto la columna recibe un nutrido fuego de mortero, ya que es blanco fácil desde una cota más alta.
         16:30 horas; la aviación de los sublevados bombardea la Comandancia Militar de Álora, causando dos muertos y dos heridos.
         18:40 horas; hay una tregua en el enfrentamiento armado; desde las posiciones republicanas se emite un informe en el que se dice que pueden ver unos mil quinientos hombres de distintas armas congregados y preparados para el avance.


         6 de febrero de 1937.
 
Paraje conocido como "orejas de la mula". 
         7:30h, se intensifica el combate en la zona comprendida entre Orejas de la Mula y Sierra del Castillo, gracias a las ventajosas posiciones republicanas en altura.
         8:00h, a pesar de la lluvia de proyectiles que caen sobre el puesto de mando de los Álamos, llegan unos refuerzos de 14 camiones y un tanque.
 
Pablo Pérez Hidalgo, "el Rubio de Bobadilla". 
         Pablo Pérez Hidalgo, más conocido como “el rubio de Bobadilla”, se encontraba aquel día entre los que disparaban desde esta posición; y nos cuenta que no fueron tomadas, sino que recibieron la orden desde Málaga de abandonarlas.
 
6 de febrero de 1937, distribución de las fuerzas. 
         Después de enfrentamiento a través de la sierra del Torcal son ocupados Villanueva de la Concepción y Almogía. La columna de Peñarrubia domina Gobantes.
         Prácticamente durante todo el día es intenso el tiroteo de fusil y ametralladoras a lo largo de un frente de tres kilómetros.
         16:45h; la llegada de las primeras avanzadas al pueblo del Valle es recibida un con fuerte tiroteo de fusilería.

 
Trincheras en el frente de El Chorro.
         Este día llegaron a estar los frentes a 250 metros uno del otro. Hubo mucho movimiento de artillería, y los falangistas iban tomando los caseríos, haciendo huir a los republicanos que abandonaban muertos, muchos heridos y prisioneros, morteros, fusiles y pertrechos. En las filas franquistas hubo 3 muertos y 20 heridos.



         Apenas a un kilometro del pueblo se hizo volar por los aires un refugio antiaéreo que existía bajo la carretera, y que también servía de almacén de munición, en el que quedaron sepultadas dos personas. Otras víctimas del enfrentamiento de estos días fueron enterradas en las mismas trincheras que defendían, y allí permanecen.

         Desde el cortijo de Los Álamos se disparaba artillería que llegaba hasta la Huerta de Santa María; que era respondida con cañones de grueso calibre que se encontraban camuflados en los olivos de detrás de la Sierresilla.
         Las tropas quedan esa noche a las puertas del pueblo del Valle, esperando la orden de entrada. Esa noche se inicia la retirada republicana hacia Málaga del sector Valle de Abdalajís con población civil.
         De esta forma, en este lugar y este día, dio comienzo la famosa “desbanda” hacia la carretera de Almería. Se calcula que esa noche salieron unas 300 personas en dirección Málaga, a las que, como sabemos, se irían uniendo miles de personas más.


         Mientras se combatía en los frentes, aquel día se reunían en la Comandancia Militar de Málaga, el coronel Villalba y el comisario delegado de guerra, Cayetano Bolívar, con representantes de los partidos y sindicatos del Frente Popular, para acordar la retirada escalonada de las tropas de la sierra y la defensa de Málaga.
         Para entonces Málaga ya se daba por perdida y había comenzado el repliegue de tropas, con la pretensión en un primer momento, de defender la capital, aunque posteriormente esta línea iría retrocediendo. Manuel Lima Rodríguez era miliciano del Batallón Pablo Iglesias, que había sido desplaza desde el Valle a El Chorro, y cuenta como aquel día se retiraron de las posiciones para bajar a Málaga, donde ya se encontraba el Comandante del Batallón, Andrés Lajarín Martínez, el cual los ordenó desplazarse a Vélez-Málaga, emprendiendo la marcha a pié de inmediato, cargados con todo el equipo, fusil, cuatro cartucheras llenas y manta. Sin embargo no pararían hasta llegar a Almería.

         Inevitablemente en Cártama se tenían noticias de estos avances, tanto por el sonido de la artillería que les llegaba, como por la población civil que circulaba en dirección Málaga. Pero al parecer tenían bastante fe en que este no era más que otro de tantos movimientos militares de los frentes, que de un momento a otro cesaría. Por eso, aun en pleno avance, se hacían planes y propuestas desde la Asociación Juvenil “Nueva Aurora” de Los Remedios de Cártama, para organizar grupos infantiles, con el fin de que se educasen los niños en un ambiente anárquico que prepare sus conciencias.

         7 de febrero de 1937.
         Se efectuó la entrada en el Valle. Al adentrarse en el pueblo, lo encontraron en estado de semi abandono; los vecinos que no había huido se habían refugiado en sus casas, apuntalando las puertas, temerosos tanto del fragor del combate como de las barbaridades que llevaban meses oyendo de los fascistas.

         Los últimos restos de resistencia republicana se derrumban en este día. Son ocupados los pueblos de Ronda, Ardales y El Burgo. Se agota en los frentes la munición del 7, la más usada, lo que desmoraliza notablemente a los hombres.
 
Pareja de Fiat CR-32, conocidos como ·chirri".
         Cuentan los testigos, que a eso de media mañana varios aparatos franquistas, en vuelo rasante se metían por entre los almendros y olivos buscando los últimos soldados enemigos. No podían imaginar que estaban viendo al célebre Comandante García-Morato y su escuadrilla, el cual dejó reflejado en su diario de combate cómo a bordo de su “Fiat 3-51” dirigía una patrulla encargada estos días de proteger las columnas.
         El combate que duró todo el día, cesó poco antes de la media noche.

         En este día desde el aire ya se lanzaban panfletos en Málaga, en los que se podía leer que la ocupación era inminente y que el obrero honrado no tenía nada que temer, conminando a la población a que se entregase.


         8 de febrero de 1937.
         7:30 de la mañana; las tropas franquistas cruzan el Guadalmedina y se penetran en el centro de Málaga.

         En Álora entra la columna del Comandante Gómez Soria, sin apenas resistencia. Ya de noche se entra en Pizarra, donde el Conde de Puertos Hermoso, don Pedro de Soto Domecq, que viene con ellos, abre las puertas de su palacio a los militares. El Factor de ferrocarriles de la Estación de Aljaima, que reside en Pizarra, entrega los libros y el sello de la Guardia Civil, que ha mantenido ocultos, e informa que en Cártama hay unos 300 hombres dispuestos a presentar resistencia. Se hacen gestiones para averiguar su distribución y medios con que cuentan.

         9 de febrero de 1937.
         Con el amanecer se descubre un frente totalmente abandonado.
         A primeras horas de la mañana, desde Pizarra sale la columna para continuar hacia Málaga.

         Los defensores del segundo frente en Aljaima, vienen siendo testigos del peregrinar de gente que precede a las tropas. Aquella mañana, desde sus posiciones, observan cómo la vanguardia les envuelve. Deciden entregarse al verse cercados. En total 160 hombres de dos Compañías de Infantería de Marina de Cartagena; que se suman a los 200 prisioneros que ya traían.
 
Oficiales de la columna avanzan por la carretera entre Aljaima y Cártama. 9 de febrero de 1937.
         El Comandante Mora –Figueroa en su diario de campaña relata cómo fue testigo de un hecho curioso en este lugar. Cuando formaban los prisioneros ya desarmados a un lado de la carretera, y al otro los falangistas que les apuntaban; uno de estos bajó el arma y se adelanto, del otro grupo se adelantó un sargento, se abrazaron llorando en el centro, hechas las oportunas averiguaciones se descubrió que eran hermanos.



         Fernando Calle López, que entonces tenía 22 años, vecino del cortijo de Tres Leguas, fue testigo junto con otro hermano menor del paso de las tropas franquista por esta carretera. Personalmente me contó como veían sorprendidos el paso de una gran columna militar, y de ella salió un mando que no pudo definir y con actitud amable los interrogó acerca de los efectivos que pudieran existir en Cártama. Acabada la conversación, del serón de una mula sacó dos grandes panes que les regaló a los muchachos, que volvieron a casa la mar de contentos.
              
 
Puente de Arganda sobre el río Jararama. Por cronología y circunstancias bien podría ser el de Cártama.
         La columna continúa su marcha y al llegar a la estación de Cártama, acampa junto al puente de hierro el grueso de la tropa. Un destacamento sube al pueblo, y al saber de su llegada la población se pone en movimiento.

         Los que se encontraban en la Sierra, temerosos por sus vidas, se acercan con la esperanza de saber de su familia y de que se les hiciese justicia. Mientras que otros abandonan el pueblo, temerosos de las represalias. Juan Gutiérrez se encontraba entre los que regresaron al pueblo al saber de la entrada de las tropas, y cuenta como la carretera era una marea de gente, familias enteras, personas a caballo, en carruajes y a pie, munición y armas abandonados en el campo y las cunetas. Un Guardia Civil se suicidó de un tiro en la sien en uno de los andenes del puente. A pesar de ello, otros muchos decidieron quedarse en el pueblo.

 
Maniobra de las tropas para entrar en Cártama desde dos frentes.
Reconstrucción a partir de una foto fechada en 1938, de don Francisco Baquero.
         Siguiendo el protocolo militar de actuación para poblaciones ocupadas, el ejercito envolvió la población y se dirigió a ella por la entonces vaguada del arroyo de trascastillo, hoy soterrada para crear el parque del Santo Cristo, y se adentro por la actual calle del Viento, al mismo tiempo que otro grupo lo hacía desde la entrada opuesta desde el mercado, para confluir en la plaza y personarse en el Ayuntamiento; todo ello sin resistencia.

 
Recreación de la entrada de las tropas franquistas en un pueblo andaluz. 
         Después de mucho tiempo sin sonar, repican las campanas de la Iglesia por orden del Capitán de caballería que encabeza la tropa.
         Entre la población se hizo una primera purga a la búsqueda de dirigentes izquierdistas, de resultas de la cual 60 personas fueron ejecutadas.

         Al anochecer llega el Regimiento de Soria al mando del Capitán Machuca.

         10:00h de la noche.
         Tras organizar el campamento en Campanillas y dejar con vigilancia los prisioneros, el comandante Mora-Figueroa sale para Málaga acompañado de dos hombres, para presentarse al mando Militar, que ya desfilaba por el centro de la ciudad.


         10 de febrero de 1937.
         Llega a Cártama el Capitán Torres Pardo, al que se le encargó la reorganización y puesta en marcha del pueblo. Una de las primeras medidas tomadas, común en todas las poblaciones ocupadas, es redactar un bando para exponerlo al público, en los siguientes términos:


                                             Don Adolfo Torres Pardo.
                    Capitán de Infantería y Comandante Militar de esta Plaza:
         ……………………………………………………………………………………………………
Hago Saber:
            Que en el improrrogable plazo de cuarenta y ocho horas a partir de la publicación de este bando, serán entregados en la Comandancia Militar sin excusa ni pretexto alguno, todas las armas de fuego cortas y largas así como todas aquellas blancas que sean distintas a las de uso domestico.
            Terminado el plazo que se fija, empezaran a efectuarse registros domiciliarios por las fuerzas del Ejército y las de Falange que se encuentran a mis órdenes, en la inteligencia de que si se encuentran alguna de las armas indicadas, serán pasados por las armas los tenedores de las mismas, ó los cabezas de familia de las casas donde se hallen.
                            ¡¡ Arriba España!!
                                Cártama, 10 febrero de 1937
                                               El Comandante Militar                        
                                                                                            
 
Bando publicado por el Comandante militar de cada pueblo ocupado.
         Este mismo día 65 personas fueron fusiladas “durante el tiroteo del 9 de febrero”, según las fuentes oficiales; aunque por otras fuentes hemos sabido que fueron más.
        
         Al igual que en el resto de poblaciones, se crea un Tribunal Militar por el que pasaron a prestar declaración todas aquellas personas sobre las que se había cometido abusos, tanto sobre personas como sobre cosas. En esta declaración debían hacer constar el tipo de abuso sufrido, la fecha, circunstancias y personas causantes de ello, además de aportar testigos que confirmasen los hechos.
         Contrastadas todas las informaciones y vistas las coincidencias de acusaciones, se dio orden de búsqueda de todos los acusados.

         Es creado el nuevo Ayuntamiento, llamado “Comisión Gestora”, y tras la normalización de este, le es entregado el poder por los militares.



         Comenzó así una dura represión y una nueva etapa de nuestra historia.





Bibliografía consultada:  
-Hemeroteca Archivo Díaz Escobar.
-Hemeroteca ABC.
-BUENO, JOSÉ MARÍA. Uniformes militares de la guerra civil española. Ed. Almena, 1971.
-MARTÍNEZ BANDE, J.M. La campaña de Andalucía. Madrid. – 1969.
-IBÁRRURI, DOLORES. El único camino. Editorial Castalia. SA. 1992.
-RAMOS HITOS, JUAN A. Guerra Civil en Málaga, revisión histórica. Algazara. 2003.
-NADAL, ANTONIO. Guerra Civil en Málaga. Ed. Arguval. 1988.
-La Guerra Civil española mes a mes. Tomo. 10. Biblioteca El Mundo.
-JIMÉNEZ REINA, FRANCISCO. Memorias de un cirujano rural. Estudia Malacitana. 1989.
-JESUS TORBADO Y MANUEL LEGUINECHE. Los Topos. ARGOS, S.A. BARCELONA.- 1977.
-MORA-FIGUEROA, JOSÉ DE. Marqués de Tamarón.  Datos para la Historia de la Falange Gaditana. 1934 – 1939. Jerez de la Frontera. 1974.
-Archivo Municipal Valle de Abdalajís.
-Archivo Municipal de Cártama.
-PRIETO BORREGO Y BARRANQUERO TEXEIRA. Población y Guerra Civil en Málaga: caída, éxodo y refugio. 2007. Monografías, CEDMA.
-Juzgado Togado Militar Territorial de Málaga.
-GUTIERREZ FAURA, JUAN. Recuerdos cartameños.
-GARCÍA MORATO Y CASTAÑOI, JOAQUÍN. Guerra en el aire. EDITORIAL NACIONAL. MADRID.-1954.


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