miércoles, 11 de septiembre de 2013

La familia FAURA en Cártama.




         Tiene su origen este apellido en el de “Fabra”, procedente de Murcia y debe su transformación al cambiar la “b” por “v” y leerlo como “u”.
         Consta ya la existencia de esta familia en Cártama durante el siglo XVI, por la inspección que de las fortalezas de Málaga hizo el Corregidor de la ciudad, D. Garcí Pérez de Chávez y Herrera, en que relata que el Escribano “Foura” guardaba las llaves del castillo.
         En Cártama se ennoblecen los Faura por un casamiento con una Fernández de Córdoba, descendiente de los propietarios del Condado de Casapalma. De esta unión hemos conocido dos hijos:
         — Antonio Faura Fernández de Córdoba, casado con Bárbara Rodríguez, hija del Alcaide y Justicia mayor de Casapalma don Salvador Rodríguez.
         En el Catastro de Ensenada del año 1761 consta este Antonio Faura, como Corregidor de la Villa de Cártama con las siguientes propiedades:
            -     14 fanegas de secano en Dehesa Alta;           
-          11 olivos en la Mata;
-          Un molino de pan arruinado;
-          26 bueyes de arada;
-          53 vacas;
-          5 yeguas;
-          74 cerdos;
-          3 jumentos.

         Hijos de los anteriores fueron Antonio y Juan Faura Rodríguez, que dieron lugar en Cártama, a dos ramas distintas de este apellido. Tuve conocimiento en 1846, una vez fallecidos estos, de cómo sus herederos procedieron a la venta de la Haza de tierra nombrada “Pie de Gallina”, compuesta del Cortijo y unas cincuenta fanegas de tierra de secano, lindantes con los términos de Alhaurin el Grande, Coín, y el Arroyo del mismo nombre que la finca, en precio de 7.700 reales de vellón. Finca que obtuvieron en herencia de su madre Dª Bárbara Rodríguez, y esta de su padre D. Salvador Esteban Rodríguez. Fueron los compradores Manuel Morales, vecino de Alhaurin el Grande, y Cristóbal Aranda Jiménez, vecino de Cártama.

         Don Antonio Faura Rodríguez, aparece en 1780 en el censo de deudores de los hermanos Salcedo Quintana, como “cobrador”, además de Teniente de Corregidor de la villa, en los años 1799 y 1801.



         Don Juan Félix Faura Rodríguez, hermano del anterior; casaría con doña Paula Rojas, natural de Guaro; y fueron padres de:
         Ú Doña María Faura Rojas, que casó con don Anselmo Ganancias Faura.
         Ú Doña Paula Faura Rojas, que casó con don Diego Marín Pérez.
         Ú Don Juan Faura Rojas, nacido en 1801; contrajo matrimonio con doña Anselma Ganancias Pérez, nacida en 1807. Residieron en la calle De En medio 47 y fueron sus hijos:
         1º— Don Juan Faura Ganancias, nacido en 1833. Fallecido en Cártama el 24 de octubre de 1899. Estuvo casado con María Agiló y Serra. Militar de profesión, alcanzó el grado de Comandante de caballería, y estuvo en posesión de las cruces de San Fernando y de San Hermenegildo, así como otros por la campaña de África, pasador de Cartagena y otros meritos de guerra.
         2º— Don Enrique Faura Ganancias, nacido en 1835. Fallecido el 8 de julio de 1818, en la calle de la Vera Cruz 42. Estuvo casado con Francisca Rodríguez García, fallecida antes de 1918; con la que tuvo seis hijos, llamados:
                     Ú Juan Faura Rodríguez. Fue llamado a Quintas en el año 1880, donde declaró no saber leer ni escribir. Midió 1,54. Fue declarado soldado.
                     Ú José Faura Rodríguez, nacido el 7 de abril de 1871, cuando sus padres residían en la calle Feijoo 5. Casado con Dolores Aranda Campaña, nacida hacia 1875, los que residieron en la calle de las Concepción. Padres de:
                           María Faura Aranda, nacida el 29 de abril de 1899.
                          Joaquín Faura Aranda, nacido el 30 de octubre de 1907. Se marchó a la Habana y años después solicitó recuperar la nacionalidad española.
                     Ú Remedios Faura Rodríguez, nacida en 1870, apodada “La Chica”; contrajo matrimonio con Francisco Rodríguez Santos, nacido en igual fecha; cuya extensión hay que seguir en el apellido Rodríguez.
                     Ú María Faura Rodríguez, nacida el 19 de enero de 1874.
                     Ú Ángela Faura Rodríguez.
                     Ú Pilar Faura Rodríguez.
                     Ú Anselma Faura Rodríguez.

         3º— Doña María del Pilar Faura Ganancias, nacida en 1837.
         4º— Don José Faura Ganancias, nacido en 1839. Casó con María de los Remedios Vargas Cañamero. Residieron en la calle de la Vera-Cruz 34. Fueron los hijos de José Faura y Remedios Vargas:
                         Ú Juan José Faura Vargas, nacido el 17 de junio de 1881. Cuando contaba entre 20 y 30 años se trasladó a Cuba, donde conoció a la hija de un isleño llamada Isabel Casado Suárez, con la que tuvo diez hijos. Falleció en Cuba el 11 de febrero de 1967.
                                                        

                                                           Juan José Faura Vargas. (1881-1967)

                         Ú María de los Dolores Faura Vargas, nacida el 24 de noviembre de 1885.
                         Ú Cecilia Faura Vargas; de la que desconocemos la fecha de nacimiento. Ingresó en la Congregación de San Vicente de Padúl en Málaga, en la que llegaría a ser superiora Jefa del Hospital Civil de Málaga, falleciendo en ostentación de tal cargo, el 11 de octubre de 1960, fue enterrada en el Cementerio de San Miguel.
         5º— Don Rafael Faura Ganancias, nacido en 1841.
         6º— Don Máximo Faura Ganancias, nacido hacia 1845. Casado con Dolores Rodríguez Martín; los que residieron en la calle del Rosal, en 1872 residían en la calle de la Cárcel 2, y en la calle de la Callejuela en 1874. Padres de:
                  Remedios Faura Rodríguez, nacida el 18 de abril de 1871.
                  Gaspar Faura Rodríguez, nacido el 22 de noviembre de 1872.
                  Rafael Faura Rodríguez, nacido el 30 de diciembre de 1874.
         7º— Doña María Remedios Faura Ganancias, nacida en 1846. Fallecida el 25 de octubre de 1917 en su casa de calle del Agua. Estuvo casada en primeras nupcias con Juan Torres Díaz, natural de Cártama, con el que tuvo cuatro hijos, llamados:
                         Ú Rafael, Diego, Juan y Ana Torres Faura.
         Y a la fecha de su fallecimiento se encontraba casada en segundas nupcias con José Baquero Maldonado, con el que tuvo tres hijos, llamados:
                         Ú Miguel, José y Trinidad Baquero Faura.



         Ú Don José Faura Rojas, Labrador; casado con doña Aquilina Marqués Marín, fallecida antes de 1890. Domiciliados en la calle de la Vera Cruz 21. Fueron padres de:
         1º— Doña Paula Faura Marques, nacida en octubre de 1834. Contrajo matrimonio el 3 de septiembre de 1872, con don Joaquín Noa Torres, natural de Málaga, domiciliado en la calle de la Victoria, y de estado viudo.
         2º— Fernando Faura Marques, nacido en 1837, Labrador; casado con Ana Guevara Hidalgo, los que residieron en el Pilar Alto 3. Padres de:
                    José Faura Guevara, casado con Isabel Martos Casermeiro, los que fueron padres de:
                      Fernando Faura Martos, nacido hacia 1892, fallecido en febrero de 1936; contrajo matrimonio en Ojén el 1º de abril de 1921, con Francisca Lorente Suárez, nacida hacia 1900 (agradezco la información complementaria de esta rama familiar a Fernando Faura García).
                    Fernando Faura Guevara, nacido el 2 de febrero de 1872.
                    Manuel Faura Guevara.
                    Micaela Faura Guevara.
                Nicolás Faura Guevara, nacido el 19 de diciembre de 1878. Casado con Victoria Delgado, natural de Málaga. Los que emigraron a Argentina durante las primeras décadas del pasado siglo XX. Allí fueron padres de tres hijos.
Nicolás Faura Guevara y Victoria Delgado. 


         3º— Remedios Faura Marques, nacida en 1839.
         4º— Rosalía Faura Marques, nacida en 1843.
         5º— Juan Faura Marques, nacido en 1845. Llamado a quintas en el año 1874, declaró tener una pierna con varices ulcerosas, por lo que fue declarado exento de hacer el servicio militar.
         6º— Dorotea Faura Marques, nacida en 1846.
         7º— José Faura Marques, nacido en 1849. (Esta línea la desarrollaré más abajo, en los Faura-Gómez)
         8º— Dolores Faura Marques, nacida en 1852.
         9º— Antonia Faura Marques, nacida en 1867.

         Ú Don Eusebio Faura Rojas, nacido en 1807, Labrador; casado con doña Catalina Serrano Espinosa, nacida en 1808, fallecida antes de 1887; domiciliados en la calle de la Vera Cruz 34 ó 55. Fueron los hijos de estos:
         1º— Juan Faura Serrano, nacido en 1830.
         2º— Josefa Faura Serrano, nacida en 1831.
         3º— Dolores Faura Serrano, nacida en 1835.
         4º— María Faura Serrano, nacida en 1837.
         5º— Isabel Faura Serrano, nacida en 1839.
         6º— José Faura Serrano, nacido en 1841.
         7º— Antonio Faura Serrano, nacido en 1844; casado con Antonia Ramos Gemar, los que residieron en la calle de la Concepción 18. Padres de:
                  Antonio Faura Ramos, nacido el 2 de febrero de 1872.
         8º— Eusebio Faura Serrano, nacido en 1846; casado con Joaquina Rubio Reina, los que residieron en la calle de la Veracruz. Padres de:
                  Josefa Faura Rubio, nacida el 19 de noviembre de 1887.
         9º— Remedios Faura Serrano, nacida en 1848.
         10º— Félix Faura Serrano, nacido el 18 de febrero de 1848. Fue llamado a Quintas en el año 1874, donde expuso estar enfermo del pecho y falto de respiración, y revisado por el médico, certificó ser persona débil y de temperamento linfático nervioso y con la cavidad pectoral muy estrecha, además de padecer tartamudez, por lo que se le declaró no apto para el servicio militar. Contrajo matrimonio el 27 de agosto de 1874, con Carmen Trujillo Campoó, natural de Casarabonela. Fue hijo de estos:
                  Sebastián Faura Trujillo, nacido hacia 1876. Fue soldado del 1er. Batallón de Infantería, Regimiento España, nº 44, 1ª Compañía. Estando destinado en Cuba con su Regimiento, ingresó en el Hospital Militar de Beneficencia de La Habana, el 7 de enero de 1897, aquejado de fuertes fiebres y debilidad general, que se diagnosticó como Paludismo, debido al clima y penalidades de la campaña. Fue tratado con purgantes, sulfato de sosa, yodo y media ración diaria de pollo con vino, así durante 24 días, hasta que se le encontró mejora; pero aun así, recibida el alta el día 30 de enero, pasó a la península para acabar de prestar sus servicios.
                  Juan Faura Trujillo, nacido el 3 de agosto de 1878. Fue llamado a Quintas en el año 1897, donde declaró no saber leer ni escribir; así mismo, se le encontró que padecía una fractura en el fémur izquierdo mal consolidada, lo que le había producido deformación en la extremidad, por lo que se le declaró exento del servicio militar.


         Ú Don Antonio Faura Rojas, nacido en 1798; contrajo matrimonio con doña Isabel Díaz Marín, nacida en 1802. Residieron en la calle De Arriba 55, y fueron sus hijos.
         1º— Josefa Faura Díaz, nacida en 1830.
         2º— Dolores Faura Díaz, nacida en 1834. Contrajo matrimonio con don Antonio Salgado García, Natural de Marbella. Fue el hijo de estos:
     Don Francisco Salgado Faura. Que casó el 28 de junio de 1889, con doña Antonia Del Prado Faura.
         3º— Carmen Faura Díaz, nacida en 1840. Contrajo matrimonio el 2 de agosto de 1874, con Francisco Suárez Peralta, natural de Granada, cuando este señor se encontraba viudo de doña María de los Dolores Liñán. Hijo de estos fue don José Suárez Faura, nacido el 2 de abril de 1877.
         4º— Matilde Faura Díaz, nacida en 1842. Contrajo matrimonio el 23 de abril de 1873, con don José Ganancias Rosso.
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         Los Faura-Gómez:
         Continuaremos la línea principal con José Faura Márquez, nacido en 1849, panadero; casado con María Gómez Vázquez, nacida hacia 1855; los que residieron en la Plaza 8.
         Fue conocido en el pueblo con el apodo de “Zahona” ó “Tahona”, quizás por su oficio de panadero; los que le conocieron le califican de “hombre desprendido, generoso y de corazón magnánimo”. Varias anécdotas sobre su persona nos han llegado.
         Ocurrió una de ellas en la tarde del 24 de Abril de 1885; se celebraba “la primera capea de la feria, cuando penetró en la plaza el vecino de Cártama José Faura Marques, el cual arrebató el capote a uno de los aficionados, que también trataba de torear. Se fue al toro, llamado “Cañamero”, negro, de Don José Alarcón Luján; tras varios capotazos dio por terminada la faena, pero al retirarse, el animal se decidió a envestirlo. A pesar de las advertencias del público resultó cogido y volteado varias veces por el animal, de tal gravedad resultó la cogida que incluso recibió la extremaunción. Sin embargo curó de sus heridas y algunos años después, pudo enseñar su cicatriz al célebre torero “Lagartijo”, que pasaba por Cártama, afirmando este que era la más grande que había visto.

                                                         
                                                      D. O. M.
                                                       El señor
                                          D. José Faura Márquez.
         Que falleció el día 8 de febrero de 1928, a los 76 años de edad.
                                                       R. I. P.
         Su viuda doña María Gómez Vázquez, hijos, doña Aquilina, doña Dolores; hijos, don José, don Manuel, don Fernando, don Juan; hijas políticas, doña Dolores Domínguez, doña Isabel Barrionuevo, doña Remedios Maldonado, doña Dolores Marín, hijos políticos, don Antonio Gutiérrez, don Juan Mora, sobrinos, nietos, primos y demás parientes.
         SUPLICAN a sus amistades encomienden su alma a Dios, por lo que les quedaran muy reconocidos.

                                                         Diario La Unión Mercantil; 10 de febrero de 1928.

         Falleció en su casa de la calle de la Veracruz 31, y fueron sus hijos:
                        Aquilina Faura Gómez, nacida en 1878; casada con Antonio Gutiérrez Jiménez, nacido en 1878 en Pizarra, apodado en “el bujo” porque era oriundo del partido rural llamado “las lomas del bujo”. Fueron padres de:
                                    └ Juan Gutiérrez Faura, nacido en 1902 en Pizarra.
                                    └ María Gutiérrez Faura.
                                    └ Joaquina Gutiérrez Faura.
       

         Aquilina Faura Gómez e hijos.
       Agradezco esta foto a Remedios Plaza Gutiérrez.

                                            

                                    Juan Gutiérrez Faura. Nacido en 1902.
         Funcionario del de correos que ejerció en Álora y Cártama, después de la Guerra Civil. En Málaga fue Jefe de los servicios tecnicos de Correos. Frecuentemente mantenía tertulias con algunos cartameños que destacaban por su interés intelectual sobre el resto de la población. En estas charlas en las que habitualmente aportaba Juan Gutiérrez interesantes datos sobre la historia del pueblo, en cierta ocasión le instaron a que reflejara por escrito todos los conocimientos que tenía sobre la historia local, comprometiéndose a ayudarle en lo que le fuese posible.
         Gutiérrez Faura presentó su trabajo “Recuerdos cartameños” en el concurso literario organizado por la Diputación Provincial de Málaga en el año 1961, donde fue merecedora de un premio de 2000 pesetas, por parte de la Diputación malagueña, que es la que actualmente se reserva los derechos de publicación. Es la primera historia escrita de Cártama.
         Contrajo matrimonio con doña Carmen Jolín Muñoz, y fueron sus hijos: Antonio, Carmen y Alejandro Gutiérrez Muñoz. Residió esta familia en la calle Concepción 7, casa que luego perteneció a la familia Del Pino Roldán. 
                                                             (agradezco la información a Miguel Plaza Gutiérrez.)

                        Dolores Faura Gómez, nacida en 1882. Casó con Juan Mora Sánchez, cuando el se encontraba viudo y con dos hijas. de esta matrimonio nacieron: José y Juan Mora Faura.
                        José Faura Gómez.
                        Manuel Faura Gómez, nacido en 1882; fallecido el 17 de abril de 1950. Consta por primera vez como Concejal del Ayuntamiento de Cártama el 12 de junio de 1913; y en 1914 se encarga de la Comisión de Sanidad y Beneficencia. Casó con Isabel Barrionuevo Santana, nacida en 1887. Residieron la calle de la Vera Cruz, 29, y fueron sus hijos:
                                    └ José Faura Barrionuevo, nacido en 1910.
                                    └ María Faura Barrionuevo, nacida en 1912.
                                    └ Miguel Faura Barrionuevo, nacido en 1916. Casó con Remedios Olmedo Subires, nacida en Campanillas en 1919.
                                                             


                                        Miguel Faura Barrionuevo y su esposa Remedios Olmedo Subires.

                        Antonia Faura Gómez, nacida el 11 de abril de 1888; fallecida el 24 de diciembre de 1913.
  
                   Antonia Faura Gómez.
 Agradezco esta foto a Remedios Plaza Gutiérrez.

                        Fernando Faura Gómez, nacido el 24 de marzo de 1890, falleció el 9 de febrero de 1974. Contrajo matrimonio el 26 de enero de 1918 con Remedios Maldonado Anaya, nacida en 1891. Siendo Alcalde de Cártama, en noviembre de 1927 se le hizo entrega en un acto oficial, de un bastón de mando, adquirido por suscripción popular. Así mismo, durante su gestión se restauro la fuente de la Iglesia en 1928 y se le dio el aspecto que hoy tiene.
                                                       


                                                                Don Fernando Faura Gómez.

                        Juan Faura Gómez, nacido el 4 de abril de 1892. Consta por primera vez como Concejal del Ayuntamiento de Cártama el 16 de enero de 1935. El 1º de marzo de 1935 es el encargado de leer un comunicado en el Pleno Municipal, en el que se dice: “…. es hora ya de que este pueblo de Cártama despierte de la indiferencia en que ha estado sumido para con respecto al más grande rapsoda del mundo nuestro queridísimo paisano y amigo de todos los Cartameños, Pepe González Marín……”; como consecuencia de ello se nombra a González Marín hijo predilecto de Cártama y se da su nombre a una calle, por aclamación unánime de los asistentes al Pleno municipal.


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         Los hermanos Faura Gómez heredaron la iniciativa emprendedora de su padre. En sociedad familiar, fundaron el complejo empresarial más completo que hasta hoy ha tenido Cártama, en el que se abarcaban los campos de los embutidos, las fibras vegetales, la cerámica y los espectáculos.

         La fábrica de tejas y ladrillos fue una de las primeras empresas de esta familia, ocupó la zona de la actual urbanización Montesol lindando con los patios de la calle González Marín, surtiéndose de la tierra arcillosa de aquella zona y el manantial aun existente. Sus hornos fueron derruidos al urbanizarse esta zona.

         En 1915 fundaron en Cártama los hermanos Fernando, Manuel y Juan Faura Gómez, una fábrica de embutidos, que llegó a tener una producción anual de 4.000 jamones, 15.000 kilos de salchichón y 100.000 kilos de embutidos. Estuvo esta fábrica en el número 92 de la calle González Marín. A día de hoy aun existe, aunque en otro lugar y en propiedad de los herederos, y ha derivado en otra rama de los embutidos.

                      

                                               ADE. Semanario EL PREGON; 16 de febrero de 1928.

                         

                         

                                 Dos imágenes de la fábrica de embutidos de los hermanos Faura.


               

         Años 30 del pasado siglo. Publicidad de los embutidos Faura en la plaza de San Agustín de Coín.                                                       Agradezco esta foto a la fundación García Agüera.



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         Con respecto a las fibras vegetales fundaron otra fábrica en la que se hacían canastos, cañizos, escobas y escobones. Tras la guerra civil se asociaron a los hermanos Marín dando origen a la empresa “INDUCAÑA” ó “Cañaverales Andaluces”. Finalmente, la familia Marín quedó como propietaria del total de esta empresa



         Los trabajadores de la fábrica de canastos en el año 1957. Al fondo, uno de los hornos del tejar.


         En 1941 se emprendió en Cártama la construcción del cine González Marín, que se acabó en 1942. Los hermanos Faura Gómez gestionaron este local y por él pasaron no sólo las últimas novedades cinematográficas; también los mayores artistas de España, atraídos por el artista cartameño don José González Marín, que entonces era un referente en el mundo del espectáculo.
         Otro de los hermanos, José Faura Gómez, abrió otro cine similar en Coín, al que llamarón “Salón Faura”, que consta en funcionamiento al menos desde 1947.

                       

         Miguel Faura Barrionuevo, manipula uno de los proyectores del cine González Marín en Cártama, en la década de los 50.
                                Agradezco esta foto a Juan Bedoya Vargas. 


                                              Prospecto de cine para el Salón Faura de Coín. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

La Plaza de la Constitución de Cártama.

         La actual distribución de la plaza responde al diseño que de ella hicieron los repartidores allá por 1493, cuando marcaron sobre las paredes musulmanas existentes lo que debía ser aprovechado y lo que debía derruirse para que quedase como plaza.
         Ya entonces se tuvo en cuenta que el visitante accedería a este espacio urbano a través de la Puerta de la Villa, situada al principio de la calle Real, hoy calle Concepción. Una vez llegados a la altura de la calle Toril, se encontraría con un amplio espacio en el que artesanos, ganaderos y vendedores de todo tipo de productos de la tierra exponían sus artículos. La forma de embudo obliga al visitante a centrar la vista en el templo y su fachada principal, y sobre la puerta de entrada, el escudo de los Reyes Católicos. Es necesario atravesar la plaza y pasar por la puerta de la Iglesia para dirigirnos al Castillo. Una forma subliminar de recordar que nos encontramos a merced del poder del clero y la corona.

         De los cambios sufridos por este espacio urbano desde entonces, tan sólo tenemos constancias de los dos últimos siglos; pero sabido es que le plaza de un pueblo es donde suelen desarrollase los momentos más importantes de su historia.
         Desde las excavaciones arqueológicas de Marqués de Valdeflores, a las modernas distribuciones urbanísticas en las que se han introducido elementos modernistas que chocan con el ambiente clásico y cálido de nuestro pueblo, la imagen de esta plaza ha cambiado en muchas ocasiones. Pero expondré aquellas más significativas de las que he tenido noticias.

                                       


         La fachada de la Iglesia que antaño alojaba las gradas de madera portátiles para las corridas de toros, fue después jardín, y en la actualidad amplia acera para los peatones. Precisamente para estas corridas y capeas estuvo la mayor parte del tiempo despejada la plaza, hasta que se abolieron estas corridas totalmente.
         Estas dos imágenes extraídas del archivo fotográfico Juan Temboury, nos muestran una plaza abierta y libre de mobiliario urbano. La primera de ellas refleja el momento pocas veces visto del tejado de la Iglesia hundido, lo que ocurrió el 8 de abril de 1916, según nos informa la prensa de la época. Si tenemos en cuenta que antes de hundirse hacía ya tiempo que se venía avisando de la carcoma y grietas, hemos de entender que la siguiente foto es de varios años antes, ya que el caballete de la Iglesia se puede apreciar totalmente recto y sin que se aprecie ningún tipo de vencimiento de sus vigas. En cualquier caso se puede ver el porqué de mantener la plaza libre de elementos fijos, que no era que el de la celebración de las capeas propias de la feria de abril, hasta que fueron abolidas en 1916.


         Tras la guerra civil se ajardinó la fachada de la Iglesia y se acondicionó para alojar la cruz de los caídos, común entonces en todas las poblaciones españolas.
         Junto a las aceras de viviendas se plantaron árboles y entre ellos se colocaron bancos de piedra. En el centro se levantó un pequeño altarcito con adoquines, de tres escalones, sobre el que se colocó un pedestal de mármol blanco, y sobre él una columna lobulada de mármol rosado en dos piezas, de planta octogonal y coronada por una cruz de forja; la misma que hoy se encuentra sobre la columna romana a la entrada de Cártama.


 
                                Año 1977.                                                 Década de los 80.
         Se puede apreciar que en los años siguientes se mantuvieron los árboles, aunque se fue cambiando el resto de los elementos.


DENOMINACIÓN: Iglesia Parroquial de San Pedro.
 A este edificio, ya dediqué hace algún tiempo unas letras, que se puede consultar en este enlace: http://cronistadelavilladecartama.blogspot.com.es/2013/08/la-iglesia-de-san-pedro.html 


NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 1.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XIX.

PROPIEDAD: Privada.

DESCRIPCIÓN: Desde finales del siglo XVIII es propiedad de la familia Cordero, y se componía de una vivienda principal de una sola planta con fachada a la plaza, y toda la trasera de corral hasta llegar a la calle Callejuelas. Sin embargo, en las particiones que hiciera el patriarca con sus hijos, quedó buena parte de ella en propiedad de doña Josefa Cordero Macías. En 20 de febrero de 1848, cuando esta señora se encontraba casada en cuartas nupcias con Juan Díaz, decidió vender su parte a Dn. Juan de Pablo Blanco y su esposa doña Dolores Salcedo y Yegros, los cuales tomaron posesión en aquella fecha e iniciaron las obras de lo que sería su residencia familiar; pero no  hicieron la correspondiente escritura de la misma hasta el 18 de octubre de 1853, y porque les era necesario hipotecarla para avalar que pudiese su hijo tomar posesión del cargo de administrador del Puerto de San Fernando.


         Por estos documentos de títulos de propiedad, compra venta y peritaje de los alarifes municipales Francisco Cañamero Martín y Antonio González Gálvez, podemos saber que habían pagado por el total del solar cien mil reales de vellón, y en 1852 ya habían construido la nueva casa, usando maderas para vigas, puertas y ventanas de pinos traídos de Flandes, así como gran cantidad de herraje labrado para balcones y rejas, lo que le había dado un valor de peritaje de mil quinientos reales.
                             

         Pero aun abrían de convivir algunos años como vecinos los Salcedo y los Cordero, como se puede comprobar en el Padrón municipal de 1853.
         En 1911 aparece como Farmacia, regentada por don José Salgado Faura, que había estudiado esta carrera en la Facultad de Ciencias de Madrid, entre 1882 y 1883; y también había sido Alcalde de Cártama entre 1894 y 1910, no años consecutivos. Por los años 30 sirvió de Ayuntamiento y la farmacia pasó a estar al lado de esta casa, regentada por la esposa de don José, llamada Matea Pérez, pero que todos conocería como “doña Micaela”.
         Hacia 1920 pasa a ser alquilada como vivienda familiar a varias familias; hasta que tras la Guerra Civil, con la desaparición de los Salcedo de Cártama, es puesta en venta por los legítimos herederos, adquirida por la familia Del Pino, y tomada como residencia familiar de don José Fernández del Rio, Secretario del Ayuntamiento, y su esposa doña María del Pino y Lluva.
         La estética de este edificio que aun puede verse en otras localidades, a permanecido inalterable desde que fue construida por los Salcedo, con un estilo de esquina redondeada, tan finamente, que muchos quisieron ver embutida en esta pared otra columna del Templo romano, al igual que ocurriera en otras casas de Cártama. Este estilo tan común a mediados del siglo XIX, fue perfeccionado y desarrollando mucho más por otro cartameño, Eduardo Strachan, en la famosa calle Larios de Málaga, concediéndole una identidad propia y única al incluir en estas esquinas redondeadas balcones, soportales y cierros.


NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 3.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XIX.

PROPIEDAD: Privada.

DESCRIPCIÓN: El matrimonio formado por Félix Lendinez y Rosalía Sánchez, naturales de “la Pizarra”, al trasladarse a Cártama, fueron propietarios en la Plaza pública de esta villa de la casa denominada “de los Galeones”; la cual fue vendida por sus herederos el 12 de octubre de 1848, al presbítero don Juan Artacho Galiano, nacido en Coín hacia 1902; tanto por qué no era posible su división entre los interesados como porque amenazaba ruina.
         En 1911, don José salgado Faura, ya había instalado en esta casa la Farmacia local.
         Siendo Alcalde don Manuel Sevilla Ortega, en 1963 se derruyo la vieja construcción y se construyó otra nueva para que sirviese de Ayuntamiento.
                                          




NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 4

DENOMINACIÓN: Casa del Cura.

TIPOLOGÍA DE USO:

CRONOLOGÍA: Siglo XX.

PROPIEDAD: Parroquia de San Pedro.

DESCRIPCIÓN: Diseñada y distribuida como vivienda familiar, se divide en dos plantas. Totalmente reformada hace algunos años, llegó a derruirse, por lo que apenas conserva parte de su estructura original. Destacan el zócalo exterior, de la década de los años cincuenta del siglo XX, así como la puerta principal, de los años finales del siglo XIX y el alero que imita a los de las clases pudientes de la calle de en medio.
         En distintas partes de su patio se guardaron inscripciones latinas de entre las halladas en Cártama, y algunas de ellas llegaron a formar parte de las paredes de la casa.



         Propiedad de la Virgen de los Remedios, desde que doña Catalina de Sarría, viuda de Juan Marques; la cediese en donación al Presbítero don Francisco Botello, por Escritura ante el Escribano don Pedro Romero del Río. Testó dicha señora, confirmando su decisión de donación ante el mismo Escribano, el 20 de febrero de 1703. El Presbítero don Francisco Botello, testó ante el Escribano don Juan Antonio Zamora, el 8 de noviembre de 1746, ratificándose en lo dispuesto por la citada señora, “para que sus rentas se invirtiesen en el culto” a la Virgen de los Remedios.
         El mandamiento se cumplió hasta el año 1841, en que, por la Ley de 2 de septiembre de aquel año, fueron declarados “bienes nacionales todas la propiedades de Clero Secular”; por lo que la casa fue declarada en venta y sacada a subasta. Adquirida por don Máximo Ganancias Pérez, por Escritura de venta otorgada el 2 de septiembre de 1843 ante el Escribano don José Ponce. Se mantuvo en su propiedad hasta que fue vendida el 20 de octubre de 1856 a D. Félix Cañamero García, y al parecer, durante este último periodo de tiempo, siguió residiendo en ella el cura local.
         En 1911 fue la residencia de la familia Faura-Márquez. En 1945 ya aparece de nuevo como residencia del cura-párroco don José del Rosal Pérez.


NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 6.

DENOMINACIÓN: Casa de los Huertas.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XVIII.

PROPIEDAD: Privada.

DESCRIPCIÓN: Vivienda familiar de clase media muy reformada en la actualidad, pero que conserva el balcón corrido preñado típico de principios del siglo XVIII. Se compone de dos plantas con vanos asimétricos entre sí, entendemos que debido a modernas reformas. Únicamente los centrales se corresponden.



         En su interior destaca un dintel tallado con figuras hebraicas, en unas condiciones de inserción en el muro medianero con la casa número 4, que mueven a pensar que ha permanecido inalterado desde su construcción.



         Consta en propiedad de la familia Ganancias Rosso desde mediados del siglo XIX. En 1911 residían como inquilinos; las familias Muñoz de Toro-García, Hurtado-Sepúlveda y Espinosa-Hidalgo.


NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 7.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XX.

PROPIEDAD: Privada.

DESCRIPCIÓN: N º 7.
         Popularmente conocida como la casa de Cristóbal “el recovero”. El titular, Cristóbal Villalobos, se dedicaba el comercio con todo tipo de productos por el campo, y desde que la compró, instaló en el bajo, esquina con la Iglesia, una “abacería” ó tienda en la que se vendían todo tipo de artículos.
        Esta casa además, tenía otra puerta por la que se accedía directamente a la vivienda, con el número 1 de la calle Pilar Alto.
                                               



NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 8.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XIX.

PROPIEDAD: Privada.

DESCRIPCIÓN: Vivienda residencial de clase media, compuesta de bajo más planta alta y cubierta de teja árabe. La fachada presenta dos huecos por planta; los dos superiores, altos y estrechos, se comunican entre sí por medio de un balcón corrido de forja. Los dos inferiores se encuentran reformados, aunque guardan la simetría con los superiores.
                                                 

         Costa en propiedad de la familia Rodríguez-Santana desde mediados del siglo XIX. En 1923 consta como vivienda familiar de don José Prieto Negrete, funcionario municipal desde 1914 y Secretario del Juzgado desde 1932.


NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 10.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Segunda mitad del siglo XVIII.

PROPIEDAD: Fue propiedad de doña Remedios Ganancias Rosso.

DESCRIPCIÓN: Aun se puede apreciar la arquitectura típica de finales del siglo XVIII.
         Lo que hoy es cochera, a principios del siglo XX fue un establecimiento de bebidas regentado por Francisco López Marín, apodado “el diablo”, que por los años 20 del pasado siglo protagonizó una historia de amor, recordada durante mucho tiempo.
         “Frasquito el diablo”, como era conocido, se enamoró de la muchacha más bonita de los contornos, una chiquilla de 24 años, hija de un agricultor apodado “cara peñón”, el cual no aceptaba la relación de su hija con este muchacho y le insistía que como tenia tantos pretendientes escogiese otro mejor. Pero quizás por aquello de que lo prohibido es lo que más atrae, los jóvenes ya se habían prometido y se veían a escondidas, aunque siempre con el temor de ser descubiertos y de un futuro incierto; con lo cual, tomaron una decisión drástica, aunque muy común por aquellos años y que les uniría irremediablemente, consistente en escaparse juntos y pasar una noche fuera de casa.
         Como resultado, aunque no pasase nada entre ellos, todo el mundo daba por hecho que sí. Con lo cual quedaba mancillado el honor de la muchacha así como el orgullo del padre, y la única forma de reparar este daño era que se casasen, consiguiendo así su objetivo.
         Así lo hicieron, y finalmente se casaron en 1924, pero el hecho quedó en la memoria colectiva del vecindario, que a modo de admiración por la tenacidad de los jóvenes, creó una coplilla que decía:
                                “Una niña muy bonita,
                                  hija de cara peñón,
                                  vino el diablo,
                                  y se la llevó.”
         El matrimonio regentó este local, conocido como “La Taberna del Diablo”, hasta el fallecimiento de Frasquito, ocurrido en 1937.
         El tamaño de la casa permitía que varias familias la habitasen al mismo tiempo, por lo que tenemos constancia que en 1911 residían en ella la familia Espinosa-Pérez. En 1923 era residencia familiar de don José González Marín y su esposa. En 1945 la habitaba doña Dionisia Perles Benítez, recordada por los muchos años que estuvo de matrona de partos en Cártama.Al tiempo también sirvió de escuela.



NÚMERO DE ORDEN EN LA VÍA: 14.

TIPOLOGÍA DE USO: Residencial.

CRONOLOGÍA: Siglo XX.

DESCRIPCIÓN: Casa familiar de don José Roldán Aranda; personaje muy significativo para Cártama, ya que fue maestro itinerante, fundador de una agrupación política durante la I República y muy comprometido con el progreso de su pueblo. Conocido por: “el bizco antequerilla”.


         Y a pesar de todo lo dicho, lo más impresionante de esta plaza aun espera en el subsuelo a ser descubierto. Baste decir que con lo actualmente excavado Cártama está siendo conocida y tomada como referente en toda España. En muy pocos lugares existe una secuencia arqueológica ininterrumpida en el tiempo y sumamente rica, como ocurre en Cártama.
         Estos hallazgos se convertirán en lugar de visita obligada para el turismo cultural, el de más calidad, y por tanto, una fuente de ingresos, como ocurre en otras poblaciones.



jueves, 5 de septiembre de 2013

LA EVOLUCIÓN DEL NOMENCLATOR URBANO EN CÁRTAMA.

         Los repartimientos tras la reconquista trazaron el perfil de la Cártama actual. Sin apenas ofrecer luz sobre la distribución urbana de la villa, ya se mencionan la plaza del Pilar y la calle de en medio. Además, por otros documentos tenemos constancia de que existía una calle Real, que a semejanza de otros pueblos, suele coincidir con la vía principal de acceso a la Villa, con lo que en Cártama podemos ubicarla en la actual calle Concepción.
         El siglo XVIII ya nos deja constancia de la existencia de la Plaza del Pilar de Arriba, calle de la Torre y calle Alta; pero el vacío documental es importante, hasta llegar al siglo XIX; a partir de aquí la información es más fluida y esclarecedora.
         En el gráfico siguiente he querido exponer de forma simple y fácil de entender, tanto la evolución de los nombres de las calles en las distintas épocas, como el número de casas existentes, para que el lector se pueda hacer una idea del crecimiento urbano. Otra cosa es el número de vecinos, ya que en una sola casa podían vivir varias familias.
         En cualquier caso, espero que sirva para que el lector se situé al leer otros artículos, en los que inserto el nombre de las calles tal y como me aparece en el documento consultado.

domingo, 1 de septiembre de 2013

La familia OLIVA en Cártama.

         Según los Heraldistas más veteranos, el apellido “Oliva” es de origen catalán, y su pronunciación correcta es “Óliva”, cuya traducción al castellano puede interpretarse como “lechuza”, lo cual coincide plenamente con la representación heráldica. De este linaje hay que destacar a Pedro de Oliva, procedente de Tudela (Navarra), que se distinguió al servicio del rey Don Jaime I de Aragón, en las guerras y conquistas de Valencia contra los moros.


         En el padrón de vecinos de Cártama de 1590 ya tenemos noticias de la existencia de un Juan de Oliva. Quizás el mismo Juan de Oliva que fue nombrado Escribano de la escribanía nº 2 de la ciudad de Málaga, el 8 de agosto de 1590, por renuncia de Juan de la Peña.

         En 1646 aún tengo noticias de que residen en Cártama Fernando de Oliva, Juan de Oliva y María de Oliva, viuda.

         Pasados algunos años, tuve noticias de que residían en Cártama: Fernando de Oliva y Ana Pérez, que fueron padres de:
         Bernarda de Oliva Pérez, que casó con Antonio Díaz Muñoz. Estos alternaron sus apellidos al darlos a sus hijos, algo muy común en aquella época que concedía preferencia al de más noble abolengo. De esta su hijo se llamó:
         Damián de Oliva Díaz; el primero que nos consta natural y vecino de Cártama, en cuya parroquia contrajo matrimonio el 3 de Septiembre de 1706, con Catalina Ruiz García, también natural de Cártama, hija de Francisco García Gutiérrez y Josefa Ruiz Ortiz. La hija de estos fue:
         Josefa María de Oliva y Ruiz, que registró su nacimiento en Cártama el 21 de Agosto de 1712. El 13 de Noviembre de 1748, cuando contaba 36 años, contrajo matrimonio en la parroquia malagueña de los Santos Mártires, con Antonio de Herrera y Navarro, vecino de aquella ciudad que se encontraba preso en la cárcel episcopal de la ciudad, pero que recientemente había sido puesto en libertad.
         En 17 de mayo de 1770, esta María Oliva Ruiz, de 59 años de edad, natural de Cártama y vecina de Málaga, hija de Damián de Oliva y Catalina Ruiz, criada de los Marqueses de Zela, sacó un billete para Méjico alegando reunirse con su marido Antonio Herrera y Navarro.


         A partir de aquí hay un vació documental, hasta que aparece: 
         Antonio Oliva; casado con Manuela Gallego. Fueron sus hijos: 
         1º María Oliva Gallego; que casó con Marcos Marín Andrades. Residieron en la calle de la Carrera 18.
         2º Francisca Oliva Gallego; que casó con Diego Medina Gálvez.
         3º Juan Oliva Gallego, nacido en 1811, fallecido antes de 1888; contrajo matrimonio con Ana Nebros Rodríguez, nacida en 1815. Tuvieron el domicilio en calle de Enmedio 15, y fueron sus hijos:
              María Oliva Nebros, nacida en 1848.
               Antonio Oliva Nebros, nacido en 1850; de su madre tomaría el apodo de “El niño la Nebro”. Casó con María Román Muñoz, nacida en 1863, pasando a residir a la calle Bajoncillo 16. Fueron los hijos de estos:
              Ê Manuel Oliva Román, nacido el 24 de febrero de 1886.
              Ê Dolores Oliva Román, nacida el 23 de septiembre de 1888. Casada con Juan Serrano Campaña, nacido el 5 de marzo de 1882.
              Ê Antonio Oliva Román, nacido en 1891. Casado con María Aragón Bootello, nacida el 14 de septiembre de 1899; los que residieron en la calle Feijoo 1. Padres de:
                      Antonio Oliva Aragón, nacido en 1920.
                      Francisco Oliva Aragón, nacido en 1922.
                      María Oliva Aragón, nacida en 1927.
                      Juan Oliva Aragón, nacido en 1929.
                      Inés Oliva Aragón, nacida en 1932.
                      José Oliva Aragón, nacido en 1938.
           Ê Remedios Oliva Román, nacida en 1900. Contrajo matrimonio con Francisco Plaza Garrido, nacido en 1895; los que residieron en la calle González Marín 9.
              Ê Juan Oliva Román, nacido el 9 de diciembre de 1895; fallecido el 1º de diciembre de 1896.
              Ê Juan Oliva Román, nacido el 8 de mayo de 1903. Soltero aun en 1945 y residiendo en casa de su hermana Dolores, calle de la concepción 64.